Comarca del Condado

Comarca del Condado

Cuarteado por decenas de pequeños arroyos, en el extremo suroriental de la provincia de Huelva, costa y Tierra llana, entre el Guadalquivir, el Guadiamar y el Río Tinto. 18 términos municipales en origen que en sucesivas divisiones se añaden el Campo de Tejada y se excluyen Gibraleón y Palos de la Frontera. Pero poco importa a las gentes del Condado, aquí nadie está excluido. Una comarca consolidada por la historia; toma forma en época visigoda, en la que se demarca la primera diócesis española, la de Niebla. No obstante es el Reino de Taifa musulmán el que fija sus límites que vinieron a ser confirmados por Alfonso X el Sabio tras la conquista cristiana. Condado en el descubrimiento de América, en Moguer, en la Rábida y Palos de la Frontera. Tierras de “vino y pan llevar”, volcada en la explotación agrícola de la triada mediterránea (vid, olivo y trigo) al sur y legumbres en el Campo de Tejada, al norte. Vinos blancos y generosos, vinagres de alta gama y brandis exclusivos.

 

Hoy en la vanguardia agrícola los caldos, los cítricos y las fresas del Condado ocupan lugares de excelencia en los mercados europeos. Historia y calidad que queda reflejada siempre en una buena mesa, fusión y tradición, de la caza, los frutos del mar, el cerdo ibérico y la agricultura más sabia. Desde las preparaciones más audaces a la tradición de la cocina de productos. La autovía A-49 es hoy el eje principal de comunicaciones, vertebra el Condado y lo proyecta al exterior, a 20 kilómetros de Huelva, 50 de Portugal y a no más de 30 de Sevilla.

Las playas del Condado

El Condado se asoma al Atlántico por Palos de la Frontera, Moguer y Almonte; más de sesenta kilómetros de playas de arena fina y anchuras superiores a los cuarenta metros en su mayor parte. De oeste a este la Playa de Mazagón, abrazando su magnífico puerto deportivo y siguiendo el camino hacia poniente la playa de El Parador en la que Doñana es algo más que un presentimiento. El Parque Natural litoral se luce en las semivírgenes playas del Rompeculos y de la Torre del Loro.

 

Con buen ánimo al andar y preparado para disfrutar del esplendor natural de las dunas fósiles el viajero se maravillará, seguro, en la Playa de Castilla, los Montes Arenae romanos. Matalascañas, primer gran centro turístico de la provincia ofrece todos los servicios de un asentamiento de vanguardia, Golf, museos, restauración y magníficos establecimientos hosteleros. Solo nos quedan treinta kilómetros de maravilla natural, entre Matalascañas y la desembocadura del Guadalquivir, las playas del Parque Nacional de Doñana, sólo accesibles a pié y que sólo disfrutaran los iniciados más audaces.

Doñana en el Condado

Uno de los espacios naturales protegidos más importantes del planeta, como lo reconoce el haber sido declarado por la Unesco Patrimonio de la humanidad. Desde cualquiera de los cinco centros de visitantes podrá acceder a las más de 100.000 hectáreas bajo protección que conforman un paraíso para peces, anfibios, reptiles, mamíferos y aves. Equilibrio y vértigo, dunas vivas litorales que se abrazan pinares a los que parece empujar hacia las lagunas y los esteros. Marismas y llanuras que recuerdan al viajero lo que un día pudo ser Europa y que aquí, en el Condado, hemos sabido preservar.

El Rocío, Corazón del Condado

Quince kilómetros al sur de Almonte, en la linde de Doñana y presintiendo el mar brilla la Ermita del Rocío, arquitectura blanca labrada sobre proyecto de Balbontín Orta y Delgado Roig en 1969 que alberga a la Blanca Paloma. Cuatro caminos llevan hasta la aldea almonteña: Camino de Sanlúcar por Doñana, de los Llanos desde Almonte; Camino de Moguer a poniente y del Ajolí a levante. Desde los cuatro puntos cardinales el Rocío es en lo más profundo de las gentes de El Condado la devoción y el latir colectivo.

 

Cada año, por Pentecostés más de un millón de personas se trasladan en peregrinación para venerar a la Reina de las Marismas, la Virgen del Rocío. Otro Rocío, el Chico, en agosto, acción de gracias a los favores recibidos por los almonteños durante la Guerra de la Independencia, a principios del XIX. Por último indicar que el ciclo vital en el Condado es de siete años, el período que intermedia las venidas a Almonte de la Virgen, momentos de devoción, pasión y recuerdo.

Almonte

Doñana, El Rocío y las playas, Matalascañas la más nombrada, conforman los tres elementos básicos de este gigante territorial de más de 850 kilómetros cuadrados, por lo que vendrían bien recomendaciones para un interesante paseo.

 

De visita obligada en su núcleo urbano su mismo Ayuntamiento, antiguo convento barroco del XVI muy cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (XV) mudéjar reconstruida tras el terremoto de Lisboa y que cada siete años acoge a la Virgen del Rocío. La Ermita del Santo Cristo (XV) y el Centro cultural de la Villa en el Molino de Cepeda. El Centro Cultural de la Villa, recreación de la desaparecida capilla de Santiago (XV), el C.I.E.C.E.M.A. (Centro Internacional de Estudios Convenciones Ecológicas y Medioambientales) que rehabilita una antigua bodega apenas serán una excusa para el paseo en el que quedará encantado por las esculturas que salpican su trama urbana y las historias que conmemoran.

 

Divino el Monumento a Nuestra Señora de El Rocío, o la Bendita Aparición; respetuoso, humano y tierno el Monumento a las Abuelas Almonteñas, a la bondad el bronce del Héroe de Baler y otros tantos que no le dejaran indiferente. De fiesta y aunque el peso de la Romería de El Rocío, por Pentecostés, inunda la vida almonteña nos quedan otros momentos menos conocidos pero sin duda entrañables; Feria de San Pedro, a principios de julio, celebración urbana que se rompe con la Saca de Yeguas, la Tuza, formidable traslado de las yeguas marismeñas, reunidas en Doñana; Rocío Chico, en agosto, que cada siete años se hace coincidir con la Venida de la Virgen de El Rocío a Almonte

Beas

En el cambio de luces, la imponente estructura de la torre de San Bartolomé se presenta como hito y frontera entre el Condado y el Andévalo, presintiendo la Sierra y el Mar.

Gótico-mudéjar sevillano este Templo parroquial de San Bartolomé (XIV) que no oculta al viajero la capilla del hospital de Santa María de Gracia (1566). Beas marca su calendario entre las Capeas de San Bartolomé y los preparativos del Belén Viviente, abierto al público en las postrimerías de la Navidad.

En la Fuente de la Corcha el Templo Parroquial organiza el disperso espacio urbano y acoge por mayo la celebrada Romería de Ntra. Sra. de la Salud. De la Parroquia a la Caseta, el primero de mayo, día del Santo Obrero, Candón se echa a la calle con las Fiestas de San José. Hacia Clarines, en la carretera de Niebla, los beasinos celebra romería de agosto, en el Santuario de Ntra. Sra. de los Clarines, patrona del lugar. Navahermosa no es menos y es por septiembre cuando celebra las Fiestas de Nuestra Señora de la Merced. Y si no fueran suficientes las fiestas en Beas, también los romeros peregrinan a Calañas, en concreto a Sotiel Coronada, el segundo fin de semana de Mayo, en ofrenda a Virgen de España.

Bollullos Par del Condado

Tras un dédalo de viñas, antiguas bodegas rodean un laberinto de callejas blancas, roto por el perfil rotundo, pétreo, de la torre la Iglesia de Santiago Apóstol.

Templo Parroquial de Santiago Apóstol, mudéjar del XV rehabilitado tras la tragedia de 1755 con claros tintes barrocos. Capilla de Nuestro Padre Jesús, urbana con aires dieciochescos y Ermita de Nuestra Señora de las Mercedes (XVIII), a las afueras del casco urbano. Pero la Patrona está presente en la misma ciudad, el Paseo de la Coronación, con el monumento a Nuestra Señora en el mismo lugar en el que fue coronada en 1948. Conserva en uso un importante patrimonio bodeguero, edificios con frecuencia visitables de entre los que destacaremos la Bodega Vinícola del Condado, las Bodegas Andrade, Bodegas Oliveros y Bodegas Iglesias.

 

Para una visión general se impone la visita al Museo del Vino, con sede en la neomudéjar torre alcoholera de las antiguas bodegas de Vallejo. El 20 de enero, en la Dehesa Boyar propios y extraños celebran las Fiestas de San Sebastián, al poco Carnavales y tras la Cuaresma la Semana Santa, de gran tradición y solemnidad. Por mayo las Cruces, la de la calle Niebla, la calle Cruz Montañina y la calle Santa Ana. Tras el Rocío, ya en junio, las veladas, Velá de San Antonio (11-13) y Velá de San Juan (22-24.

 

El viajero entenderá que las festividades religiosas se acomodaron durante siglos a las labores agrícolas, así no extraña que la fiesta grande de Bollullos sea la “Feria y Fiestas de la Vendimia”, celebrando del 12 al 16 de septiembre a la patrona de la localidad, la Virgen de las Mercedes.

Bonares

Fuente, farol y capilla sobre el pavimento regular, casetones blancos y grises. Sé que el viajero quiere quedarse en el banco de hierro, disfrutando de la calma, pero hay mucho que ver en Bonares.

La Plaza de España, en sus veranos o en las fiestas patronales, marca el latir de la localidad. Espacio urbano abierto que compite en belleza con el Paraje de el Corchito de fiesta campestre y de hermandad y con el sorprendente Arboreto del Villar, pues Bonares protege un eucaliptal experimental, en el que crecieron decenas de especies importadas hasta comprobar cuál de ellas se adaptaba mejor a las condiciones bioclimáticas de la baja Andalucía. “Bona-res”, tierra buena por sus campos de cultivo que supo dar asiento al Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, neoclásico del S.XVII si bien guarda indicios del mudéjar y el barroco anteriores.

 

De especial interés y también del XVII la Ermita Santa María Salomé, en una de las cotas más altas del pueblo desde dónde la patrona protege a Bonares. No podrá faltar la visita a La Ermita de San Sebastián, de las pocas que en la comarca mantiene su arquitectura original, anterior al terremoto de Lisboa de 1755. Corpus Christi de calles alfombradas de verde y Fiestas patronales de Santa María Salomé, “la Santa”, pero sus Cruces de Mayo, acogidas en primorosas capillas vecinales en competencia año tras año, impresionaran al viajero con su primorosa y cándida decoración.

Chucena

Sencilla y blanca, sobre los viñedos que parecen ajedrezarse entre cauces y riberas.

Iglesia de Nuestra Señora de la Estrella, con aires renacentistas y labrada a finales del XVIII sobre planta de cruz latina con capillas en el acceso, la del Santísimo Cristo de Burgos (XVIII) a un lado, al otro la Capilla del Simpecado de la Hermandad del Rocío. La Cruz Chiquita, en la barriada que recibe su nombre, guarda para la memoria colectiva el posiblemente único resto de la Chucena del s. XIII, un pilar de sillería rústica rematado por cruz de Caravaca, hito sagrado en el cruce de caminos. Notable arquitectura civil la del Ayuntamiento (1930), de la escuela de Aníbal González, labrado sobre edificio anterior (XIX) guarda el preciado tesoro de los archivos de Chucena y de la desaparecida Alcalá de la Alameda. La Ermita de la Divina Pastora, antiguo Templo de Alcalá de la Alameda, guarda entre sus piedras la curiosa historia de un antiguo núcleo urbano despoblado.

 

Hoy ermita, recibe la peregrinación de los devotos de la Divina Pastora, pero no obstante, a media voz, se cuenta que entre sus muros descansa el primer Marqués de Alcalá de la Alameda, D. Pedro López Portocarrero. De fiestas es aconsejable reservar una tarde de la Semana Santa, el Jueves Santo, para contemplar la majestuosa procesión del Santísimo Cristo de Burgos; noche en la que los vecinos se reúnen para participar en el “juego de las chapas”. Singular romería, por mayo, la de la Divina Pastora. Corpus Christi y su Octava, Cordeles que son los altares populares y por agosto la Fiesta Grande en honor de su Patrona la Virgen de la Estrella.

Escacena del Campo

Vino a nacer en Tejada la Nueva (s.II a.C.) toda una Emperatriz de Roma, Pompeya Plotina esposa de Trajano.

Emperatriz de Roma, Pompeya Plotina esposa de Trajano. No pasa de ser una leyenda pero sí está contrastada la importancia del enclave como centro del sistema de abastecimiento de aguas de Itálica. Anterior en el tiempo Tejada la Vieja, (IX a. C.), núcleo minero metalúrgico posiblemente vinculado a la cultura tartéssica. Ya en el casco urbano destaca la factura barroca del Templo Parroquial del Divino Salvador (XVI- XVIII).

 

Indispensable la visita y disfrutar de sus tres impresionantes retablos del XVIII, el del Divino Salvador, como retablo mayor y los del Cristo de la Vera-Cruz y el retablo de Ánimas. Tras una sencilla y cándida Semana Santa llega el alegre mes de mayo en el que pueblo parte en romería hacia Tejada la Nueva, vitoreando a San Isidro Labrador, pues no podía ser otro el santo patrón de la fértil comarca del Campo de Tejada. Y en Escacena las Cruces en julio, celebración urbana que enfrenta en amable lid a la Santa Cruz de la Calle Tejada y la Santa Cruz de Abajo. Virgen de Luna, Patrona de la localidad, celebrada en procesión el 15 de agosto, con pregón, fiestas mayores y la desbordada alegría de los pueblos pequeños.

Hinojos

Pinos en la llanura y barrera histórica, vigilante en la defensa de Doñana. Hinojos frenó la expansión sobre el actual Parque Nacional de los arrozales del bajo Guadalquivir.

Pueblo blanco, en el barrio de El Cerrillo, salpicado de fachadas señoriales del XIX. Pero si algo no nos deja indiferentes es la Iglesia fortificada de Santiago el Mayor (XV) de factura gótico mudéjar sevillano que extrañamente superó los devastadores efectos del terremoto de Lisboa de 1755 y que todavía conservada la torre almohade, características por sus almenas, le da su carácter singular respecto a otros edificios de la época. Entre naranjos resplandece la blancura de la Ermita del Valle, mudéjar del XV, agradará al viajero con su pequeña pero magnífica imaginería. Semana Santa, en la que las imágenes cuentan la Historia Sagrada el Domingo de Resurrección, los Abrazos entre las imágenes de Jesús Resucitado, la Magdalena y la Virgen de la Soledad.

 

Corpus alfombrado de romero y eucalipto y el sábado siguiente al jueves de la Ascensión, los niños del pueblo quieren emular a sus mayores en el Rociíto: carritos engalanados escuela de rocieros. Jolgorio infantil que no cesa en la cabalgata de los Reyes Magos. Hinojos, desde el sur, sigue queriendo proteger Doñana desde su Torre del Malandar, como lo hizo Hinojos frente al norte.

Lucena del Puerto

Busca la playa y sólo las ruinas de la Torre del Río del Oro (XVII), la Torre del Loro, impiden a Lucena abrirse camino hasta el mar.

Fuera del casco urbano, en dirección a Moguer, el Convento de la Luz, gótico mudéjar del XV es prólogo para la visita al Templo Parroquial San Vicente Mártir (XVI), también gótico mudéjar. Lucena es verde y guarda con celo parajes como el Pinar de la Cruz, el Arroyo Gil o la Majada de Andrés, pero si tiene que elegir es recomendable la vista al paraje de El Bosque y su castillo. El 22 de enero el patrón local, San Vicente Mártir, abre un año fiestero que se abre a la primavera con las Cruces de Mayo celosamente guardadas en el sencillo regionalismo de sus Capillas de la Calle Malva y de la Santa Cruz de Arriba. El fin de semana siguiente al Rocío y como si la añoranza de la aldea almonteña motivase la nostalgia de Lucena, todo el pueblo se lanza a la Romería del Romerito, que la primavera en estas tierras da para mucho. Oficialmente el calendario festivo termina con las Fiestas de la Virgen de la Luz, la patrona que se celebra el 15 de agosto, pero este es el calendario oficial; Lucena siempre encuentra argumento para la celebración y la fiesta.

Manzanilla

Apenas los olivos jóvenes distraen la vista del imponente juego de volúmenes barrocos de la Iglesia de la Purificación (XVIII).

Como en la mayoría de los pueblos de la baja Andalucía los edificios más notables suelen estar relacionados con las creencias religiosas, así en Manzanilla destacan además de su magnífica parroquia La Casa Rectoral (XVIII), las Ermitas de San Roque y de la Victoria y La Capilla del Niño Jesús (XIX) de profundo sentir cofrade. Fuera del casco urbano, al fondo de una galería vegetal el Santuario de la Virgen del Valle, bendecido en el XV y reconstruida tras el terremoto de 1755. Déjese llevar el viajero por las múltiples explicaciones que los manzanilleros darán al Moravito.

 

En la plaza de Andalucía, frente al Ayuntamiento, una pequeña construcción cilíndrica bajo falsa cúpula; cilindro de ladrillo visto y azulejería añil que parece haber albergado un pozo o una fuente. Sea como fuere el Moravito es uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad. Antecede a la Cuaresma la Romería de El Palmito y en mayo las Cruces, la del Campo y la del Camino del Puerto. En junio la feria ganadera coincidiendo con la Feria del Valle, dedicada a la patrona y en agosto Fiestas patronales de San Roque.

Moguer

“Luz con el tiempo dentro” es la mejor definición de esta “blanca maravilla” definida por el premio Nobel de Literatura Juan Ramón Jiménez.

Su casco histórico, declarado conjunto histórico artístico en 1967 se mira en la torre mudéjar de la Iglesia Nuestra Señora de la Granada, “que parece de cerca la Giralda vista de lejos”. Recorrer estos lugares Colombinos con las palabras del Nobel entre las manos es una experiencia única. Es Nuestra Señora de la Granada (XVIII) notable ejemplo del barroco sevillano, sus cinco naves le otorgan aspecto catedralicio lo que hizo mantener esperanzas de Sede de la nueva Diócesis de Huelva. Siguiendo con la arquitectura religiosa y Gótico-mudéjar del XIV la Capilla Hospital de Corpus Christi, resto de un convento Franciscano ocupado en la actualidad por el Teatro Municipal Felipe Godínez.

 

El Monasterio de Santa Clara, gótico-mudéjar y renacentista labrado entre los siglos XIV y XVI alberga hoy el Museo Provincial de Arte Sacro. El Archivo histórico Municipal y la Biblioteca Iberoamericana comparten hoy lo que en su día fue el Convento de San Francisco (XV-XVIII). Parada obligada la Casa Museo Zenobia – Juan Ramón Jiménez, recreación gótico mudéjar del XIX sede de la Fundación que vela por el legado del poeta. Civil también, pero con raíces medievales el Castillo, almohade del XIV sobre restos romanos y el Ayuntamiento, labrado en el XVIII por Tomaso Bottani. Tras su impresionante Semana Santa, a mediados de mayo Moguer marcha a la Romería de Ntra. Sra. de Montemayor, patrona de la localidad a la que también se festeja en la Velada del 8 de Septiembre. Ineludible la visita en verano al Festival de Teatro, Música y Danza “Luna de Verano”.

Niebla

La capital del Condado, suficiente argumento para la visita a su impresionante legado histórico-monumental perfectamente conservado.

Ilipla Romana, llegó a acuñar su propia moneda, de la época el Puente Romano, sobre el río Tinto y la urna cineraria del s. II, elemento que la tradición une a la del Iliplense Clodio Fabato, decurión romano que presenció la muerte de Jesucristo. Sede episcopal la Elepla visigoda, de la que aún permanece en Santa María de la Granada la “silla episcopal”. Niebla la Roja, Lebla Al-Hamra, capital del Reino de Taifa. Apenas es posible, en tan pocas letras, particularizar en cada uno de los elementos del conjunto musulmán; la Muralla que la defiende ya merece capítulo propio. Cincuenta torreones y cinco puertas, en barbacana, cada una con su nombre propio y su leyenda. Adosado el Castillo de Niebla, para otros de los Guzmanes, último baluarte defensivo dinamitado por las tropas francesas en la Guerra de la Independencia.

 

Su patio de armas se reserva en verano para disfrutar del Festival de Teatro y Danza “Castillo de Niebla”. Patio de abluciones y alminar recuerdan que fue Mezquita la Iglesia de Santa María de la Granada. Antigua Sinagoga la Iglesia de San Martín que no desmerece de la Capilla de los Santos Mártires Walabonso y María. La Ermita de Nuestra Señora del Pino y el Hospital Medieval Nuestra Señora de los Ángeles completarán su tranquilo paseo. Ya en febrero Niebla está en pié con las Fiestas del Tostón. Semana Santa y las Patronales de San Walabonso el siete de junio. Primeros de noviembre la Fiesta de “Tosantos”, que los iliplenses saben enlazar con las Jornadas Medievales.

La Palma del Condado

La declaración como Bien de Interés cultural, Conjunto Histórico, de su casco antiguo justifica sobradamente la visita, no pudiendo esta guía más que agrupar y apenas nombrar elementos de sobra reseñables.

Edificios civiles el Ayuntamiento, la antigua Casa de Tirado de trazas neoclásicas y la Estación de Ferrocarril, neomudéjar del XIX; el Casino colonial del XIX y dos casas- palacio la Casa de los Arcos y el Palacio del Señorío, ambos del XVI. Con carácter industrial salpican la ciudad las bodegas, Bodegas Rubio, Pichardo, Teba, Bodegas Morales, Infante o Salas visitables en su mayoría. A caballo entre lo religioso y lo civil, Casa del Diezmo (XVI) antiguo almacén de grano, hoy centro cultural. Religiosos el Convento de Ntra. Sra. del Carmen (XIX) y el de las Hermanas de la Cruz (XX); pero si sólo hubiera que señalar dos el viajero coincidirá en que deberían ser el Templo Parroquial de San Juan Bautista y la Ermita del Valle.

 

Barroco andaluz del XVIII, el primero y mudéjar del XV el segundo. Semana Santa solemne y Cruces de Mayo, sana competencia entre la Santa Cruz de la Calle Sevilla y la Santa Cruz de la Calle Cabo. Cumpliendo un antiguo voto la ciudad se echa a la calle en la madrugada del 15 al 16 de agosto, en la procesión de su patrona Ntra. Sra. del Valle, al compás suave del coro de campanilleros. Por último la Real Feria de La Palma y la Fiesta de la Vendimia del Condado, en septiembre, con más de seis siglos de historia.

Paterna del Campo

Señorea el Campo de Tejada coronando el perfil de los cerros desde el límite de la Tierra Llana.

Pervive la herencia romana en la Fuente de los Frailes, una antigua piscina natatoria y en el acueducto de “Colina Verde”. Más notables los restos árabes como el Castillo del Alpizar, en la aldea de Tujena, con su magnífica portada almohade del XI. También almohade, pero del IX, La Fontanilla, antiguo venero artificial. Labrada sobre una antigua mezquita la Iglesia de San Bartolomé sintió los efectos del terremoto de 1755, su reconstrucción le aportó notas neoclásicas. Es mudéjar del XVII la antigua Iglesia del Convento de los Carmelitas Descalzos (1696) y del XX la Capilla del Gran Poder, una Semana Santa de las más antiguas y consolidadas del condado y romería, a mediados de mayo, la Ermita de San Isidro Labrador en Tujena, recibe a los romeros que parecen prepararse para la Romería del Rocío.

 

A la vuelta el Corpus Christi de Paterna se luce en su primorosa custodia de plata del XVIII y el pueblo descansa hasta el 16 de julio, Fiestas de la Virgen del Carmen. Fiestas patronales de la Virgen de las Virtudes, el 15 de agosto y el 24 las de San Bartolomé, procesión, baile y toros. El ciclo festivo se cierra con las Cruces, en septiembre, Santa Cruz de la Victoria, el primer fin de semana y Santísima Cruz de Abajo, el segundo.

Rociana del Condado

Recoleto, de blancos suaves, refrescado por el arroyo de Calancha, Rociana presiente a Doñana, al Rocío. La villa fue declarada Conjunto histórico artístico, a continuación una breve reseña.

Recoleto, de blancos suaves, refrescado por el arroyo de Calancha, Rociana presiente a Doñana, al Rocío. La villa fue declarada Conjunto histórico artístico, a continuación una breve reseña. De los edificios civiles el Ayuntamiento (1945), que mantiene las líneas barrocas del edificio anterior; la Hacienda (XVIII), en la calle Hinojos, explotación agrícola tradicional. Explotaciones que también aparecen en el XIX, caso de la Bodega de San Antonio. De la década de los veinte, nos encontramos con la Torre de los Alicantinos, antigua chimenea de la fábrica de vinos y licores. Singular elemento es la Farola de hierro de la plaza del Llano que parece recordar que el mimado jardín fue en tiempos suelo sagrado.

 

Entre los edificios religiosos el Templo Parroquial de San Bartolomé (XV y XVI), de estilo neobarroco, la Ermita de San Sebastián, del XVIII y la Ermita de la Virgen del Socorro, remodelada en 1749 y estancia de la patrona de la localidad. Entre civil y religiosa la barroca Ermita de San Bartolomé (XVIII), dignísimo marco para la Casa de la Cultura y la Biblioteca Pública. En mayo y junio las Cruces y la Feria en agosto; en septiembre, el 8 las Fiestas Patronales de la Virgen del Socorro, pero si tiene tiempo no permita que se le pasen la celebración del Día de las Gamonitas, en la víspera de la Purísima.

Trigueros

Un halo místico envuelve la villa. Domen de Soto, Pilar de la Media Legua, Iglesia de San Antonio Abad, San Antón de los Templarios. En Trigueros cualquier encuentro es mágico.

Cueva del Zancarrón de Soto en los antiguos registros, este dolmen corredor, escondido en el antiguo camino a la capital del Condado, Niebla. Casi podemos imaginar la parada, a pocos kilómetros del casco urbano, en el Pilar de la Media Legua, bendecido por una naturaleza que jamás, desde tiempos, imperiales secó su venero. Sobre una edificación militar del XII, de profundas raíces almohades, el Templo Parroquial de San Antonio Abad se yergue con fuertes trazos góticomudéjares y reconstruido tras el Terremoto de Lisboa. De sabor veneciano la Iglesia del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús, blanca de cal la Ermita de la Misericordia, pregonada en los blancos y azules de su azulejería que le empujará al paseo por la plaza del Carmen y su antiguo convento de Nuestra Señora de Consolación (XVI). San Antonio Abad transforma el frío del mes de enero en un festival solidario de puertas abiertas, en una formidable explosión de alegría. Entre abril y mayo la Verbena y Romería de San José Obrero, primavera florida en la Barriada de Triana y convivencia en los chozos romeros de las Mesas de Enmedio. Verbena popular y fachadas engalanadas por las fiestas de la Patrona, la Virgen del Carmen, en Julio. Tras la cosecha otra vez a la calle, a los toros, a las capeas, una semana de fiesta taurina.

Villalba del Alcor

En el alto, entre el arroyo de los Morantes y el arroyo de la Fuente, la imponente fachada desnuda del Templo Parroquial de San Bartolomé (XV) no se amilana ante el blanco del Convento de San Juan Bautista de las Monjas Carmelitas (XVI).

En los Llanos de Santa Águeda la ermita de la patrona de Villalba, edificio neogótico del XIX y en el casco urbano las capillas: Capilla de la Santísima Trinidad, Capilla del Cerrillo, Capilla de la Calle Niche, Capilla de la Calle Paterna y Capilla de la Calle Real que adornan los más bellos rincones. De lo humano el vino y del vino las bodegas y alambiques de la calle San Bartolomé o de la Calle Carmen, Bodega Marqués de Villalúa, Bodega y Molino de Santa Ana, Bodega y Molino en la Calle La Fuente. Tempranas son las celebraciones en Villalba, el día 5 de enero la Fiesta Patronal de Santa Águeda, y 13 de febrero las Fiestas del Tostón. En mayo las Cruces y de nuevo a celebrar a Santa Águeda en julio, esta vez en romería a la ermita de los Llanos. Entre Agosto y septiembre las de la Virgen del Carmen, “toro de cuerda” en la mañana y “toro de fuego” en la madrugada.

Villarrasa

En la imagen de Villarrasa se mezclan los colores del Río Tinto en la Cañada del Cebollaro, en el Molino de la estación o en el Puente Gadea, con el blanco y el ocre del frontón partido de la portada de San Vicente Mártir.

Molinos y un puente, dos iglesias, dos capillas y dos ermitas. El Templo Parroquial de San Vicenta Mártir, mudéjar y barroco con añadidos neomudéjares, alberga importante tesoro orfebre y es lugar de veneración de la Virgen Niña de Santa Ana y de la Virgen del Rosario, ambas talladas en el siglo XVII. Luce tras su reciente restauración la Iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias, del XVI sobre una edificación anterior. Capillas de la Santa Cruz del Campo, una peculiar mezcla de neogótico y renacimiento, y la Capilla de la Santa Cruz de Arriba, neobarroco andaluz. Ermita de San Roque (XVII) y Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios (XVI) bajo espadaña blanca en la que se rinde culto a la patrona de Villarrasa. Tostón el 22 de enero, en la Romería de San Vicente Mártir y Cruces de Mayo, en sana competencia entre los de la del Campo y los de Arriba, pero vuelve la unidad el 15 de mayo, Festividad de San Isidro Labrador, procesión con regalo de mosto y altramuces; amistad que se desborda en la Procesión, fiesta grande y feria en agosto, en honor a Ntra. Sra. de los Remedios; festejada también en procesión el 18 de diciembre, conmemoración de su llegada a Villarrasa en 1503.

Datos de Interés

Oficina de Información Turística Huelva

959 650 200

Patronato Provincial de Turismo de Huelva

959 257 467

Almonte Oficina Municipal de Turismo

959 450 616

Matalascañas Oficina Municipal de Turismo

959 430 086 

Mazagón Oficina de Turismo

663 879 634

 

Moguer Oficina Municipal de Turismo

959 371 898

 

Niebla Oficina municipal de turismo

959 362 270 / 959 363 821

 

La Palma del Condado Oficina de turismo

959 402 319

Ext. 202

 

Doñana

959 430 432