Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Gastronomía

En el corazón de la Sierra de Aracena se producen los jamones ibéricos más afamados de la península, resultado de la cría de cerdo en montanera. A esta estrella indiscutible de la gastronomía serrana hay que sumar otras delicias como el gazpacho de invierno, las sopas "de peso" y excelentes anisados.

La gastronomía de la Sierra cuenta con una estrella que brilla con luz propia: el jamón ibérico, protegido con la Denominación de Origen, que comprende 31 municipios serranos. Dentro de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche encontramos un mágico triángulo geográfico citado por los más diversos especialistas en el arte del buen comer, que con vértices en Cortegana, Cumbres Mayores y Aracena, tiene su centro en el pueblo de Iabugo. Pronunciar el nombre de algunas de estas localidades serranas es hablar de jamón con mayúsculas. Los perniles curados de cerdo ibérico criado en montanera, con la bellota como base de su alimentación, han dado fama internacional a poblaciones que ha producido el milagro del conocido jamón de 'pata negra'. En Aracena, existe hoy un Museo del Jamón, situado en pleno centro del histórico municipio, que ofrece una completa interpretación de este patrimonio cultural y gastronómico de la comarca.

La carne de cerdo ibérico es la gran protagonista de muchos de los manjares que pueden degustarse en los lugares de la sierra, y al jamón se suman las cañas de lomo.los morcones, los chorizos culares, las chacinas, las morcillas y otros embutidos curados y frescos, que siempre agradecerán el acompañamiento del buen pan serrano. Preparada de forma diferente, especialmente en época de matanza, es plato central de los menús que se ofrecen en los restaurantes de un buen número de pueblos. Pero no debemos olvidar que en la sierra existen otras delicias gastronómicas, como los gazpachos de invierno, aromatizados con culantro, o las "sopas de peso", cuyo origen se remonta a la antigua pesada de los cerdos, cuando se preparaban para infundir energía a los mozos que levantaban a los animales. También las setas constituyen un elemento de gran importancia en la cocina, ya que la Sierra se considera uno de los puntos de mayor producción micológica de Andalucía, visitada hoy por recolectores de diversos países. Tanas, níscalos y gallipiernos brotan tras las lluvias otoñales, si bien es el preciado gurumelo (Amanita ponderosa) la seta por excelencia de estos parajes. Se considera una excelencia culinaria que tiene su temporada en febrero y marzo, cuando se sirve en pueblos como Encinasola.

 

Quesos de cabra, miel de romero y cantueso, castañas y nueces -utilizadas en guisos y repostería- son otros productos típicos. Además en Arroyomolinos hay una excelente producción de aceite de oliva virgen. Para rematar una buena comida en cualquiera de las localidades de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche son recomendables los digestivos anisados de diferente graduación y producción local. Aguardientes de higos, guinda o bruño, como los de Higuera de la Sierra, nos dejarán en el paladar la agradable sensación de haber disfrutado de una gastronomía de reconocida calidad y verdadero carácter autóctono.

Ruta de los castillos

La Sierra de Aracena y Picos de Aroche está situada en el extremo occidental de Sierra Morena, al norte de la provincia de Huelva, y en la Edad Media fue escenario de luchas fronterizas con el cercano Portugal. El legado histórico de aquellos conflictos lo constituyen las numerosas fortalezas que forman la llamada 'Banda Gallega'.

Durante el siglo XIII, en épocas de disputa fronteriza con el vecino reino de Portugal, el Rey Sancho N 'El Bravo' decide emprender la organización de una sólida línea de construcciones defensivas, situadas en su mayoría en la Sierra de Aracena, dada su importante situación geoestratégica. Este plan militar, que se conoce como 'La Banda Gallega', por haberse fomentado la repoblación de estas tierras por gallegos y leoneses tras la expulsión de los musulmanes, se organizó en tres arcos de fortalezas enclavadas en numerosos municipios, cuyo objetivo último era proteger la ciudad de Sevilla.

La Ruta de los Castillos es una excelente opción para conocer el valor histórico y patrimonial de las poblaciones y comarcas del Parque Natural de Aracena y Picos de Aroche. Apta para recorrerse en cualquier época del año, es recomendable el uso de automóvil o transporte público para desplazarse entre las localidades que la integran: Aroche, Corte gana, Almonaster la Real, Encinasola, Cumbres de San Bartolomé, Cumbres Mayores, Cala, Santa Olalla de Cala, Zufre y Aracena. Si bien, es posible realizar la ruta siguiendo múltiples itinerarios, propondremos aqui una opción que en dirección este-oeste visita una docena de fortalezas que se conservan de estas tres históricas líneas defensivas, distribuidas por los diferentes municipios y en desigual estado de conservación El recortido se inicia en Cala y Santa Olalla de Cala. Pese a que en Cala encontraremos una fortificación muy deteriorada, compensa con creces su visita ya que el camino de subida y el mirador ofrecen una magnífica vista de la sierra.

 

En Santa Olalla del Cala, el castillo presenta un imponente aspecto, coronando un cerro que domina la población, construido sobre una amplia planta flanqueada por diez torres. Es éste, junto al de Cumbres Mayores, el único castillo erigido expresamente en la línea defensiva que no aprovecha anteriores fortificaciones musulmanas. A sólo quince kilómetros al sureste, Zufre, población de resonancias árabes tanto en su nombre como en su trazado, fue en tiempos un casco urbano fortificado por los almohades, de cuya muralla se conservan hoy fragmentos como la Torre de la Harina. Su construcción, por tanto, no es consecuencia del litigio fronterizo con Portugal, si bien sirvió posteriormente para proteger a la población de los avances del antiguo enemigo.

Aracena, en pleno corazón de la Sierra, es quizá la población más turística de la comarca, y el punto de encuentro por excelencia del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Sobre la ciudad se alza el Cerro del Castillo, en el que se asienta la iglesia Prioral del Castillo y los restos de la antigua fortaleza, que tuvo gran importancia estratégica. Bajo el cerro se esconde la Gruta de las Maravillas, una cueva cárstica con recorridos guiados de más de un kilómetro y uno de los puntos de mayor interés del Parque Natural. Las tres líneas defensivas coinciden casi exactamente en su límite sur con la carretera Sevilla-Lisboa (N -433), Ypor ella podemos continuar en dirección oeste desde Aracena hacia Cortegana, en la que destaca sobre una de sus colinas el castillo, perfectamente restaurado.

 

Puede visitarse durante todo el año y alberga un recoleto museo con piezas arqueológicas y muebles de época. En agosto, se celebran en este castillo unas populares jornadas medievales con diferentes celebraciones gastronómicas, fiestas y exposiciones. Pocos kilómetros al sur, en Almonaster la Real, se encuentra una de las pocas fortalezas árabes que se conservan de la época califal, parte de un conjunto que integra una mezquita de la misma época y la más reciente plaza de toros, levantada sobre el patio de armas.

La N-435 nos conducirá con facilidad en dirección norte por el arco intermedio de la Banda Gallega hasta 'Las tres Cumbres': Cumbres de San Bartolomé, Cumbres de Enmedio y Cumbres Mayores. Estas localidades tiene su origen en el abandono de una anterior ciudadela romana llamada Concordia Julia Nertóbriga, cuyos pobladores se trasladaron a tres elevaciones cercanas. Cumbres Mayores es la de mayor tamaño y conserva en lo más alto de su perímetro fortificado un castillo monumental, llamado de Sancho 'El Bravo', que encierra una superficie de una hectárea tras sus muros almenados de diez metros de altura y tres de grosor. Fue declarado Monumento Nacional en 1985. En la vecina Cumbres de Enmedio encontramos los restos de una muralla artillera de la misma época.

Nuestro recorrido por los castillos de la Sierra se completa con una visita a la primera banda defensiva, la más cercana a Portugal, que comprende las localidades de Fregenal de la Sierra, en Badajoz, Encinasola y Aroche. En Encinasola, se conservan restos de un castillo de cuya importancia dan fe la abundancia de torreones y el espesor de las murallas. En el siglo XVI, se erigieron en esta localidad baluartes defensivos, de los que permanecen los fuertes de San Felipe, dedicado a Felipe II, y de San Juan, dedicado a Don Juan de Austria, ambos restaurados y abiertos a las visitas. La carretera de las Contiendas deleita con hermosas vistas del valle del río Múrtigas en nuestro recorrido en dirección al último punto de la ruta, la villa de Aroche. Esta población intrínsecamente serrana está rodeada por un colosal recinto amurallado del siglo XVII, lo que no resta interés a una de las fortalezas más emblemáticas de la 'Banda Gallega', el Castillo de las Armas de Aroche, Originario de la época almorávide, sufrió importantes reformas a manos de españoles y portugueses, dada su cercanía a la inestable frontera. A comienzos del XIXtambién se albergó en el patio de armas una plaza de toros, donde se siguen celebrando corridas y espectáculos ecuestres.

Ruta de los senderos

Con un clima moderado en cualquier estación, elevaciones suaves y multitud de atractivos culturales y naturales, la Sierra de Aracena y Picos de Aroche constituye un destino de ensueño para la práctica del senderismo.

La Sierra de Araeena y Picos de Aroche fue declarada Parque Natural en 1989, y entre sus límites se extiende un extenso territorio de 186.827 hectáreas que incluye veintiocho municipios con una población total de aproximadamente 41.000 habitantes. Es éste un entorno en el que hombre y naturaleza se han confabulado para ofrecer al visitante un paisaje armónico y de gran belleza, donde la conjunción de riqueza cultural, huella histórica y valores ecológicos hacen de la zona un lugar idóneo para realizar rutas de diversos tipos: botánicas, históricas u ornitológicas. Las ventajas que estos parajes ofrecen para la práctica del senderismo son diversas. Se trata de un entorno montañoso suavemente abrupto alineado en dirección noroeste-sureste, donde las cumbres suelen rondar los setecientos metros para despuntar en ocasiones hasta los mil.

La presencia relativamente cercana de estas montañas al Océano Atlántico propicia un clima moderadamente más húmedo que el de las comarcas vecinas, lo que se refleja en un paisaje atravesado por abundantes regatos y riberas que conducen el agua a las cuencas del río Guadiana, Guadalquivir y Odiel. Los aficionados al senderismo no encontrarán una estación del año que no sea propicia para practicarlo en la Sierra de Aracena. Si bien, la primavera y el otoño son épocas ideales, el verano también es agradable y en invierno rara será la ocasión en que las temperaturas desciendan hasta la helada. El paisaje vegetal de la Sierra es rico en diversidad, si bien, su nota dominante es el encinar adehesado, fruto de la larga relación de los bosques de la zona con los usos económicos y su aclarado por la mano del hombre en beneficio de la ganadería. Muya menudo, en zonas de mayor humedad, los alcornoques, descortezados cada nueve años para el aprovechamiento del corcho y mostrando en sus troncos diferentes gamas de rojo, se funden con las encinas en grandes dehesas mixtas o forman masas puras de alcornocal. Otras especies autóctonas son el quejigo y el más escaso roble melojo. El clima de la sierra es también idóneo para los castaños en zonas de umbría, y si los senderos escogidos se acercan a corrientes y arroyos -algo, por otra parte, harto frecuente disfrutaremos de chopos, alisos y fresnos en los cauces, que en ocasiones constituyen hermosos bosques de galería.

Sobre este singular territorio se asienta un conjunto de senderos naturales, caminos y antiguas vías pecuarias que hoy continúan comunicando aldeas, pueblos y caseríos entre sí. El florecimiento de una nueva sensibilidad, que busca en el mundo rural ciertas dosis de armonía y ejercicio físico en contacto con la naturaleza, ha revitalizado el uso de viejas rutas y conformado nuevos itinerarios que aprovechan calzadas tradicionales. Existen, además, trazados de longitud muy diversa y todos los niveles de dificultad, lo que permite el disfrute de esta actividad a un arco muy amplio de personas con diferentes intereses y condición física. La ordenación internacional de estos senderos los divide en dos categorías: de 'Gran Recorrido' y de 'Pequeño Recorrido', balizados con señales rojas y blancas los primeros y amatillas y blancas los segundos. Los primeros se desarrollan a lo largo de trayectos extensos que pueden ir desde los cincuenta a los miles de kilómetros. Cinco senderos de estas características cruzan el territorio del Parque Natural, y siguiéndolos es posible recorrer la sierra por rutas diferentes que la atraviesan en su totalidad. Los senderos de 'Pequeño Recorrido' poseen unos trayectos más cortos que suelen llegar hasta una población o acercarse a puntos de interés cultural o paisajístico específico. Se trata de senderos menos exigentes, en los que con frecuencia es posible efectuar recorridos circulares ya sea siguiendo un solo sendero o combinando varios. El Parque cuenta con alrededor de una veintena, que van desde los dos a los veintiún kilómetros, conectado la casi totalidad de los municipios de la comarca. En el Centro de Interpretación del Parque Natural, en Aracena, yen los Centros de Información de Santa OIalla del Cala, Almonaster la Real y Aroche, puede ampliarse esta información en detalle y acceder a mapas y guias de todos estos recorridos señalizados, a los que hay que sumar una multitud de caminos y pistas locales por los que adentrarse sin prisas en bosques, dehesas y secretos paisajes de la sierra.

Datos de Interés

Oficina de Información Turística de Huelva

959 650 200

Oficina Municipal de Turismo de Aracena

663 937 377

Gruta de las Maravillas Gruta de las Maravillas

663 937 876

 

Centro de Visitantes 'El Cabildo Viejo' (Aracena)

959 129 553