Muelle de las Carabelas

Muelle de las Carabelas

Asomándose a la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, en el histórico Paraje de La Rábida, a tan sólo unos 4 kilómetros del Puerto de Palos de la Frontera, en Huelva, aparece el Muelle de las Carabelas.

El destino histórico de este enclave adquirió dimensiones universales con el Descubrimiento del Nuevo Mundo.

Ningún hecho en la historia ha podido igualar ni tampoco suplantar este gran acontecimiento colombino, superando a todos en calidad y cantidad. El primer viaje descubridor a las Indias, desde el punto de vista histórico, se hizo en 1492, pero su verdadero éxito no fue llegar a América, cosa que ya habían hecho otros predecesores, sino volver a Europa estableciendo una ruta comercial, una vía de colonización y una frontera cultural, que vincularía por siempre al Nuevo y Viejo Mundo.

Por ello, tras cumplir los 500 años de tal hazaña, el Estado Español, a través de la Comisión Nacional del V Centenario del Descubrimiento de América, tiene como fin la construcción de unas réplicas de las naves de Colón y los Hermanos Pinzón.

Los objetivos que perseguía con ellas eran: volver a repetir el primer viaje del Almirante, siguiendo fielmente la ruta seguida por los marinos españoles durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1492; potenciar la investigación sobre las dimensiones, formas y detalles constructivos de las naves; avanzar en los conocimientos de la vida cotidiana de estos hombres de mar que protagonizaron los grandes descubrimientos geográficos entre los siglos XV y XVI; y mostrar al mundo cómo eran estas naves.


De ahí que, tras una larga y dura travesía por numerosos puertos europeos y americanos, y tras su estancia en la Exposición Universal de Sevilla de 1992, se llevara a cabo un proyecto para fondear definitivamente estas naves en Huelva, no sólo por ser el origen sino por ser el lugar de tal efemérides y cuna de la aventura atlántica.


En el Muelle de las Carabelas se sentirá retroceder en el tiempo, ya que se conjuga la visión de un hecho histórico trascendental con la acción, y donde comprenderá la enorme inquietud e incertidumbre que, sin duda, hubo de presidir los preparativos del viaje de aquellos marinos que se hicieron a la mitológica mar en un momento en el que la vida no les ofrecía nada mejor.

Barrio Medieval 1

 

El Muelle representa el día de la partida: día de lloros y despedidas de familiares y amigos, día de rezos y oraciones de todo aquél que se encontraba cerca, y día de poner en práctica un proyecto por el que nadie, a excepción de los palermos, apostaba. Además de las naves, en el perímetro que rodea la dársena, podrá encontrar el Barrio Medieval, que representa el “Real” puerto de Palos, desde donde aquel 3 de agosto de 1492 partieran sus ancestras.

 

Isla del Encuentro 3

 

... y la Isla del Encuentro, donde podrá disfrutar, al igual que los marinos de entonces, de la primera visión que tuvieron de las tierras descubiertas aquel 12 de octubre, la Isla de Guanahaní.

Sala de Exposición s. XV - 4

 

Se completa el INTERIOR del edificio con: Una Sala de Exposición dedicada al S. XV, donde se hace una descripción del mundo a la altura del año 1.500, y donde descubrirá la génesis del viaje colombino. Podrá remontarse a las concepciones geográficas de la época, basadas en las Teorías Aristotélicas, de Eratóstenes, Estrabón o Ptolomeo, así como contemplar las lecturas de las que se sirvió Colón para poner en marcha su proyecto: “El Imago Mundi” de Pierre d’Ailly, “La Historia Rerum Ubique Gestarum” de Eneas Silvio Picolomini o “El Libro de las Maravillas” de Marco Polo. También podrá contemplar los instrumentos de navegación, herramientas de carpintería de ribera, armamento y atuendos de los marineros, avituallamiento de las naves y un largo etcétera que saciará su curiosidad más refinada.

 

Proyección Audiovisual 5

Una Proyección Audiovisual, de 25 minutos de duración, donde como un marinero más será capaz de embarcarse en dicho viaje, viviendo una expedición imaginaria trasladándose a aquella época. Podrá sentir los temores y dificultades que pasaron esos hombres a lo largo del viaje, conocer los escasos medios tecnológicos con los que contaron, y como no, gritar a la par de Rodrigo de Triana esa ansiada ¡¡Tierra!!

Dársena 6,7,8

 

Ya en el EXTERIOR, podrá dirigirse por fin a las naves, pasando del estudio a la acción, a lo vivido, al punto culmen de la visita. En una dársena semicircular, dos pantalanes dan acceso a las mismas: por babor, la carabela Niña; en el centro, la nao Santa María; y a estribor, la carabela Pinta. Desde fuera podrá ya comprobar sus características marineras y comparar las tecnologías actuales con la carencia de medios y conocimientos que en la época existían, dando fe de que tres “cascarones flotantes”, iguales a éstos, fueron no sólo capaces de atravesar el Mar Tenebroso, como llamaban al Océano Atlántico, sino regresarlo y poder contarlo como hasta entonces nadie había hecho.

 

La Niña 6

 

Llamada Santa Clara, fue construida en las riberas del pueblo de Moguer y era propiedad de los Hermanos Niño. Su capitán fue Vicente Yánez Pinzón, aunque al regreso del viaje vino comandada por el Almirante tras la desaparición de la Santa María, ya que era su favorita por el buen andar que tenía. Era la más pequeña de la flota y albergaba unos 20 marineros.

La Pinta 7

 

Construida en las riberas de Palos, aunque era propiedad de Cristóbal Quintero y Gómez Rascón, su nombre le venía por su anterior propietario, la familia de los Pinto. Su capitán era Martín Alonso Pinzón, quizás el personaje de mayor relevancia en la historia del Descubrimiento, ya que no sólo hizo posible el reclutamiento de la tripulación, siendo el principal promotor del fletamiento, sino que a lo largo de todo el viaje mantuvo con esperanza a los marineros y zozobró algunos motines a bordo. Llevaba unos 30 hombres como tripulación, pero quizás el más conocido en la historia haya sido Rodrigo de Triana (Juan Rodríguez Bermejo), marinero que en la madrugada del día 12 de octubre diera el grito de ¡Tierra! Esta embarcación también sería la primera en regresar a tierras españolas en el viaje de vuelta, haciéndolo el 1 de marzo de 1.493 a las costas de Bayona la Real (Galicia), para el día 15 del mismo mes hacerlo junto con la Niña a las tierras de Palos, como mandaba la tradición.

La Nao Santa María 8

Llamada la Gallega. Esta embarcación fue alquilada a su propietario Juan de la Cosa en el Puerto de Santa María e iba capitaneada por el Almirante Cristóbal Colón. Debido a sus malas condiciones de navegabilidad y a su calado, el día 25 de diciembre encallaría en los bajos de Bahía Caracol (Costa Norte de Haití-La Española), y con sus restos se construiría el primer asentamiento del hombre europeo en tierras americanas, el Fuerte Navidad. Debido a su gran tamaño, que condicionó el navegar de la flotilla expedicionaria a lo largo de todo el viaje, en ella se albergó la mayor parte de la carga y el mayor número de marineros, alrededor de 40 hombres componía su tripulación.

 

Las embarcaciones se encuentran ambientadas en su interior para hacer la visita más completa y comprensiva y así poder imaginar mejor la importancia de la hazaña. Sin embargo, para ello, deberá, aunque sólo sea por un instante, transportarse en el tiempo y pensar con la mentalidad de la época. Imaginar en las condiciones de vida en las que navegaron estos hombres con la incertidumbre constante de no saber hacia dónde se dirigían y cuánto tiempo tardarían en realizar el viaje, movidos por la idea “loca” de un extranjero que suponía encontrar al otro lado del Mar Tenebroso, sobre el que pesaban multitud de leyendas sobre animales fantásticos, las ciudades asiáticas. Pero si malas eran las tempestades, imaginen las calmas.

De hecho, esto y otras muchas incertidumbres motivaron varios motines a bordo que pudieron echar por tierra todo el proyecto. Sin embargo, gracias a la testarudez del Almirante, la firmeza de los Pinzón, y por supuesto, la experiencia y buen hacer de los marineros, fue posible el Gran Descubrimiento.

 

Aquel viaje de 1492, fue un viaje en la historia de la humanidad, al que Huelva contribuyó con su experiencia y con el generoso esfuerzo de sus gentes. El Mar Tenebroso de los antiguos empezó a ser conocido y dominado por todos, y se convertiría en la vía de expansión y en el eje de los grandes intercambios que uniría por siempre el Viejo y el Nuevo Mundo. Por ello, Palos de la Frontera, y en general Huelva entera, será por siempre la patria histórica de Colón, el pueblo natal de sus marinos y, en definitiva, la tierra de toda la Empresa del Descubrimiento.

 

“Un grito, un simple grito de

¡Tierra!, cambió el rumbo de la

Historia de España y de la

Humanidad entera.

Compruébalo por ti mismo.

Recorre esta tierra descubierta

y descubridora, donde el

pasado se convierte en

presente y donde lo soñado se

hace realidad.

Ven a Huelva a descubrir el

Muelle de las Carabelas”.

Datos de Interés

HORARIOS:

Del 16 de junio al 15 de septiembre:

Lunes cerrado.

Martes a Domingo:

Cierre de puertas: 21:30 h.

Cierre de puertas: 20:00 h.

de 10:00 a 21:00 h.

Del 16 de septiembre al 15 de junio:

Lunes cerrado

Martes a Domingo: de 09:30 a 19:30 h.

 

TARIFA DE PRECIOS:

Estudiantes, pensionistas y grupos

(mínimo 20 personas): 1,50 €

Adultos: 3,60 €

Grupos agencias de viajes: 1,20 €

Unidad familiar (matrimonio e hijos

menores de 18 años): 7,50 €

Menores de 5 años y colectivos

especiales: Gratis

Reportaje fotográfico

profesional: 30,00 €

* Nota: Estas tarifas pueden ser objeto de posteriores modificaciones.

La entrada al Parque Botánico José Celestino Mutis es gratuita.

 

Muelle de las Carabelas

Paraje de La Rábida, s/n

21819 Palos de la Frontera (Huelva)

Información: 959 530 597

Oficinas: 959 530 472

Fax: 959 530 565

email: carabelas@diphuelva.org

 

Parque Botánico Celestino Mutis

Paraje de La Rábida, s/n

21819 Palos de la Frontera (Huelva)

Información: 959 494 664 / 959 530 535

e-mail: celestinomutis@diphuelva.org

 

Casa Museo Juan Ramón Jiménez

C/ Juan Ramón Jiménez, nº 10

21800 Moguer - (Huelva)

Información: 959 372 148

e-mail: zenobia@fundacion-jrj.es

 

Centro del Vino Condado de Huelva

C/ San José, nº 2

21710 Bollullos Par del Condado (Huelva)

Información: 959 413 875

e-mail: centrodelvino@diphuelva.org

 

Monasterio de Sta. María de La Rábida

Paraje de La Rábida, s/n

21819 Palos de la Frontera (Huelva)

Información: 959 350 411

Fax: 959 656 041

e-mail: info@monasteriodelarabida.com